Autor: enrique

  • Comenzando a escribir.


    Tengo la obligación de presuponer que estás leyendo esto y que, de alguna manera, la lectura puede influirte. Por eso quiero dejar claro desde el principio que lo que escribo aquí son notas personales, en este caso relacionadas con el Nasdaq 100, y que no pretenden influir en tu forma de invertir ni tomar decisiones por ti.

    La CNMV, para protegernos a todos, exige que quien asesore financieramente esté debidamente acreditado. No es mi caso. No soy asesor financiero, no soy profesional del sector y no tengo acreditación alguna. Es más, aunque creo que voy bien encaminado en este negocio, sigo teniendo pérdidas.
    (Este puede ser un buen momento para abandonar la página. Gracias por la visita).

    Dejando claro lo anterior, y entendiendo que estas notas no son más que una forma de no olvidar ideas que pasan por mi cabeza, creo que ya puedo empezar.

    Otra cosa importante: no uso inteligencia artificial para escribir esto. Es muy probable que el texto contenga faltas de ortografía o errores al escribir. Intento que mis notas estén ordenadas, pero no siempre lo consigo.

    Y una cosa más: dejo los comentarios abiertos por si alguien quiere charlar sobre el tema, aunque no es la idea principal. Si veo spam, comentarios fuera de lugar o el típico ruido que aparece cuando uno se expone, probablemente cierre los comentarios y deje esto en modo monólogo. Las notas seguirán siendo públicas mientras no me dé la neura, por si a alguien le sirve como experiencia ajena, que de eso sí hay.


    Gap abierto y cerrado

    Hoy no me ha dado tiempo ni a revisar gráficos, ni noticias, ni rumores. Nada. Simplemente observar un poco el comportamiento del índice.

    Al abrir el gráfico del Nasdaq 100 para ver qué hacía en la sesión asiática, me encuentro con un gap bajista considerable entre el cierre anterior y la apertura. Una diferencia amplia, de las que llaman la atención.

    No estaba dentro del mercado, así que ni duele ni beneficia. Si me hubiese pillado dentro, probablemente este movimiento me habría puesto nervioso, tanto si estuviera ganando como perdiendo.

    Por suerte, cada vez me convenzo más de que para hacerlo bien hay que actuar como lo hacen los que sobreviven en esto. Y los que sobreviven no tienen ni una milésima parte de mis preocupaciones, básicamente porque su gestión del riesgo les permite dormir.

    (A partir de aquí dejo de pelearme con el corrector. Si falta un acento o alguna palabra baila, pero se entiende, sigo. Si te molesta leerlo así, esta es una pista de que quizá no deberías seguir aquí).

    Retomando. Si me hubiese pillado el fin de semana con una posición abierta, probablemente habría pasado el tiempo buscando noticias de todo tipo. Algo se lee siempre, por cultura general, pero no es sano hacerlo cuando estás dentro del mercado. La cabeza necesita descanso.

    En el caso hipotético de estar corto y que se produzca un gap así, pueden pasar varias cosas. Por ejemplo, que una orden automática de salida se ejecute en algún punto del movimiento, no necesariamente en el extremo. Puede ser poco recorrido o mucho, pero el resultado es el mismo: sales del mercado.

    Y aquí viene lo complicado de entender. Aunque hayas ganado, psicológicamente puede afectarte. No controlaste ese cierre, estabas durmiendo. Has ganado dinero, sí, pero aparece la sensación de que “podrías haber ganado más”. Esa ganancia no fue fruto de una decisión activa, sino de una regla pensada para no perder. A mi nivel, muchas veces esas reglas se colocan precisamente cuando una posición iba mal y se deja “a ver qué pasa”.

    Menudo lío, lo sé. Precisamente por eso, dejar posiciones abiertas el fin de semana no es algo que yo contemple. No es que sea solo para expertos, es que entra ya en otro tipo de juego. Mi forma de operar es sencilla, muy básica. Y cuanto más básica es, mejor me resulta. No veo sentido en complicarlo.

    Y todo esto, incluso en el caso de haber ganado. Probablemente me habría empapado de información del Nasdaq a posteriori, buscando explicaciones por todos lados. Da igual lo que se diga o quién lo diga, el mercado reacciona como quiere, y muchas veces lo hace en contra del trader minorista.


    No hacer nada también es una decisión

    Después del trabajo llego cansado, sin haber dormido bien. Meterme en líos gráficos hoy sería operar desde la razón, y la razón no existe en este negocio. Es mejor esperar momentos claros, que casi siempre aparecen.

    Con el movimiento de la mañana ya tengo suficiente información para quedarme al margen. El mercado no tiene claro qué hacer, y yo no sé más que el mercado. Tomar la decisión de no hacer nada es, sin duda, una de las más difíciles.

    No hacer nada no implica perder. Implica no perder. Y no perder, en este contexto, es ganar. Con ese juego de palabras me quedo satisfecho con las “ganancias” de hoy.

    Todo este razonamiento es puramente hipotético, pensando en qué habría pasado si hubiese estado dentro del mercado. En el mejor de los casos, habría ganado poco dinero. En el peor, habría perdido tranquilidad.


    El lado oscuro

    Imaginemos ahora que el viernes dejé una posición abierta porque no supe decir “hasta aquí”. Ajusté stops y objetivos con la idea de que fuera el mercado el que decidiera por mí. Frases como “esto no puede bajar más” aparecen rápido. Y claro que puede bajar. O quedarse lateral el tiempo suficiente como para destrozarte la cabeza.

    Empiezas a mirar gráficos, noticias, opiniones ajenas. Hasta que te autoengañas y vuelves a modificar lo que ya habías definido. El stop cada vez más lejos “por si acaso”, el objetivo también más lejos “porque quiero ganar”. No porque quieras perder, sino porque quieres tener razón. Y esa razón se perdió en el momento en que rompiste tu propio plan.

    Cuando finalmente salta el stop, con más pérdida de la prevista, te dices “lo sabía”. Y si lo sabías, ¿por qué actuaste así? Esa no es forma de crecer, da igual lo bueno que seas.

    Por eso insisto tanto en lo básico: entrada clara, salida clara, y stops que solo se mueven a favor, nunca en contra. En el momento en que abres una operación, pasas de proyecto a negocio, y ese negocio ya debería estar definido de antemano.


    Conclusión

    Si el mercado hace cosas que no estaban previstas por mí, salgo. Ajusto stops, sí, pero siempre a mi favor. Ni un paso atrás. El mercado tiene movimientos transitorios cuya única función es marear y quedarse con el dinero del más débil.

    Conclusión de la conclusión: quédate quieto. Ganarás más no haciendo nada en un día raro.

    Para mí, un movimiento de este tipo lo es.

    Seguiremos observando, y por supuesto buscando oportunidades, pero solo cuando estén claras. Al menos, claras para mí.